El palacio Malagrida

Es una casa llena de simbolismo que su propietario quiso reflejar en la fachada, como agradecimiento a sus dos patrias, por todo lo que le dieron. Una porque le vio nacer y la otra porque le dio la oportunidad de enriquecerse.

Así, Manuel Malagrida i Fontanet (Olot, 20 de abril de 1864 – Barcelona, 15 de mayo de 1946) desarrolló su espíritu aventurero. A una edad muy temprana pasó por Barcelona y París y, más tarde, viajó a Argentina, donde vio cumplidos sus sueños de prosperar, llegando a convertirse en un notable empresario del tabaco.

De regreso a su país de nacimiento, encargó al arquitecto Joaquim Codina i Matalí la que sería su nueva casa en pleno Eixample.